Real Madrid: cómo de(con)struir imagen de marca

Hace bastante tiempo que tengo ganas de escribir sobre lo que creo que es una mala estrategia comunicativa, pero me cuesta encontrar el momento y las palabras adecuadas para que no parezca un ataque gratuito contra una entidad deportiva como el Real Madrid. Pero, el último partido entre el Villareal y el equipo dirigido por Mourinho me es suficiente excusa como para plantear una reflexión en torno a cómo se está destruyendo la imagen y reputación de un club con amplia trayectoria (o construyendo, según se mire).

Y es que, ¿si tuvierais que describir la personalidad del club cómo la personificaríais a día de hoy? ¿Coincide con la que debería ser o hacia lo que tendría que apuntar uno de los clubs más conocidos a nivel mundial y que es un referente para muchos niños (y no tan niños)?

Rueda de Prensa Real Madrid

A continuación os dejo mi propuesta.

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¿Por qué?

Hace apenas unas horas que el Barça se ha clasificado para la final de la Champions, en Wembley. Desde que Guardiola asumió el timón de este barco, el equipo ha efectuado un progreso y una evolución futbolística, pero también en otros ámbitos (como lo es la comunicación con los periodistas), que es digna de admirar, tanto por un culé como por cualquier aficionado al fútbol o al deporte.

El primer equipo de fútbol del FC Barcelona se ha convertido en un símbolo de liderazgo, superioridad, ejemplo y humildad. Esto, a mi modo de ver, es indiscutible. Es cierto que los criterios arbitrales pueden inclinar la balanza en determinados momentos de un partido o eliminatoria, pero… más allá de hechos anecdóticos, pienso que el resultado de esta semifinal de liga de campeones es más que merecido.

Yo me pregunto: ¿por qué el Real Madrid se empeña tanto en desacreditar el arbitraje e insinuar que las victorias de su máximo rival están “amañadas”? A mi modo de ver, y tras comentarlo con unos amigos, creemos que se trata de una estrategia de relaciones públicas perfectamente diseñada por el departamento de comunicación del club.

Simple y eficaz: desde el Real Madrid difundimos a bombo y platillo el descontento de los últimos acontecimientos y acusamos las derrotas a un claro favoritismo hacia el Barça. De este modo, los madridistas no se ponen en contra de Mourinho, más bien le ven como una víctima junto a su equipo, y mantienen el “odio” a su rival directo en el estado: el FC Barcelona. Si esto no es fruto de una estrategia por parte del club de la capital, que ya de por sí considero patética (aunque he de reconocer que del todo efectiva), y simplemente se trata de una rabieta, más a mi favor que la victoria del Barça es doblemente merecida.

Si para Cristiano Ronaldo, Karanka y los demás miembros del equipo, el partido ya estaba decidido, yo me pregunto: ¿por qué no se quedaron en casa y se ahorraron los costes del transporte?

Y, por último, Mourinho, ¿sabe usted que determinadas acusaciones que en el terreno mediático son carne para los titulares, a nivel legal podrían ser acusaciones sin fundamento y con repercusión personal?

En definitiva, creo que delante tenemos dos grandes modelos: 1) el que es interesante analizar porque sería un buen ejemplo modélico o 2) el que por más que lo intentemos sólo vemos en su modelo la crítica y la dureza con el rival, lejos de la deportividad (tanto dentro como fuera del campo).